Investigan una millonaria estafa en San Juan: le robaron $200 millones a una empresa tras una búsqueda en Google
Ciberdelincuentes obtuvieron las credenciales bancarias de una ortopedia sanjuanina tras simular ser atención al cliente del banco y ejecutaron casi 30 transferencias durante un fin de semana. La UFI Delitos Informáticos rastrea fondos dirigidos hacia cuentas intermediarias en Córdoba.
LA MANIOBRA Y EL MODO DE OPERACIÓN
Una ortopedia de fue víctima de un ciberataque y presunta estafa por un monto cercano a los $200 millones. De acuerdo con las actuaciones tramitadas por la UFI Delitos Informáticos y Estafas, encabezada por el fiscal Pablo Martín, la maniobra se desencadenó cuando el titular de la firma intentó contactarse con la entidad bancaria donde opera comercialmente y realizó una búsqueda del número telefónico de atención al cliente a través del buscador Google. Tras dicha consulta, la víctima recibió una llamada telefónica proveniente de una característica correspondiente a la provincia de mediante la cual personas desconocidas lo engañaron bajo el pretexto de resolver un problema de seguridad y lograron apoderarse de sus claves de acceso.
MÁS DE 30 TRANSFERENCIAS EN UN FIN DE SEMANA
Con el control total de la banca electrónica de la empresa, los delincuentes efectuaron casi 30 transferencias bancarias durante el transcurso de un fin de semana del mes de junio. Los montos individuales de las transacciones oscilaron entre $1 millón y $10 millones cada una, alcanzando un perjudicial saldo acumulado de $200 millones. Desde los organismos de investigación remarcaron que el volumen inusual y la concentración de movimientos financieros fuera del horario habitual comercial debieron haber encendido las alertas de monitoreo automático del sistema bancario, conforme a las normativas vigentes sobre prevención de fraude del Banco Central.
EL RASTREO DE LAS “CUENTAS MULA” Y RECOMENDACIONES
Las primeras líneas investigativas apuntan al desvío sistemático del dinero a través de las denominadas “cuentas mula”, utilizadas como intermediarias en la provincia de Córdoba para atomizar y complejizar el rastreo de los fondos antes de ser retirados del circuito formal. La demora de tres días entre la consumación del delito y la presentación de la denuncia policial dificultó las tareas inmediatas de congelamiento preventivo de saldos. Ante esta situación, las autoridades judiciales instaron a los usuarios y empresas a jamás buscar líneas de contacto bancario en motores de búsqueda de internet, recomendando utilizar exclusivamente las aplicaciones oficiales, resúmenes de cuenta en formato físico o canales institucionalmente verificados.
