POLICIALES

Caída de una red de fraudes médicos: detuvieron a una joven que vendía turnos falsos por Facebook

La acusada, de 24 años, exigía transferencias bancarias a cambio de supuestas reservas prioritarias en hospitales públicos. Las víctimas descubrían la estafa al presentarse en los centros de salud.

EL ARDID DIGITAL Y EL MODO DE OPERACIÓN

Un operativo policial desarrollado en la provincia de Misiones culminó con la aprehensión de una joven de 24 años acusada de encabezar una maniobra sistemática de defraudación mediante la oferta engañosa de turnos médicos en redes sociales. El ardid delictivo utilizaba perfiles falsos en la plataforma Facebook para captar a pacientes que buscaban atención de alta demanda en especialidades críticas como pediatría, clínica médica, ginecología, traumatología, odontología y oftalmología.

La sospechosa solicitaba transferencias de dinero previo pago, cuyos montos variaban en función de la urgencia expresada por la víctima y la complejidad del servicio requerido. Creyendo haber asegurado una atención prioritaria en el sistema asistencial, los damnificados acudían a reconocidos nosocomios de referencia —entre ellos los hospitales Madariaga, Favaloro y Fátima—, donde el personal administrativo les informaba que no existía registro alguno a su nombre ni reservas concretadas.

ORIGEN DE LA DENUNCIA Y MEDIDAS JUDICIALES

La causa judicial se inició formalmente tras una presentación realizada por un funcionario del Parque de la Salud, quien advirtió la proliferación de publicaciones sospechosas que comercializaban ilegalmente el acceso a la atención médica. A partir de esa alerta, las brigadas de ciberpatrullaje de la Policía de Misiones coordinaron tareas de inteligencia digital para rastrear el origen de las cuentas utilizadas en la red social.

Con las pruebas recabadas, la Justicia dispuso el allanamiento del domicilio de la imputada, logrando su inmediata detención y el secuestro de su teléfono celular. El dispositivo quedó a disposición de los especialistas de la Dirección de Cibercrimen y de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC), con el objetivo de analizar los flujos financieros, determinar la totalidad de personas estafadas y establecer el perjuicio económico acumulado.

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