SAN JUAN

Los diques de San Juan podrían volver a llenarse después de una década: cuándo llegaría el mayor caudal

Después de varios años marcados por la escasez hídrica, San Juan se prepara para atravesar un escenario completamente diferente. Las importantes nevadas registradas en la cordillera permiten proyectar una temporada de abundante agua y la posibilidad de que los principales embalses alcancen nuevamente su máxima capacidad.

Según las estimaciones oficiales, el mayor incremento de los caudales se produciría entre diciembre y enero, cuando avance el proceso de deshielo.

El último antecedente de una temporada de estas características se remonta al ciclo hídrico 2016/2017, cuando los embalses del sistema del río San Juan llegaron a niveles cercanos al máximo.

El secretario de Recursos Hídricos y Energéticos, David Devia, señaló que las proyecciones permiten anticipar un escenario de abundancia y que esto podría posibilitar el llenado de los diques.

Se esperan cerca de 3.000 hm³

El río San Juan registra históricamente un derrame promedio anual cercano a los 1.993 hm³. Sin embargo, las estimaciones para esta temporada ubican el escurrimiento en torno a los 3.000 hm³, aunque las autoridades mantienen cautela hasta contar con nuevos cateos de nieve y pronósticos hídricos más precisos.

Actualmente, los tres embalses principales ubicados sobre el río San Juan —Caracoles, Punta Negra y Ullum— todavía tienen capacidad disponible para almacenar alrededor de 700 hm³.

De cumplirse las proyecciones, el agua permitiría completar el almacenamiento y podría incluso generar excedentes que deberían ser administrados mediante desembalses programados.

Esto abre además la posibilidad de que durante el próximo verano vuelva a observarse agua circulando por sectores del cauce del río San Juan que durante los últimos años permanecieron prácticamente secos.

Cómo están hoy los principales diques

Los últimos datos oficiales disponibles, correspondientes al 31 de agosto, muestran que los embalses todavía tienen margen para recibir nuevos aportes.

Caracoles almacena actualmente unos 250 hm³ y se encuentra al 46% de su capacidad.

Punta Negra registra alrededor de 230 hm³, equivalente al 46% de su capacidad máxima.

Ullum cuenta con unos 156 hm³ almacenados y alcanza aproximadamente el 50%.

En tanto, Cuesta del Viento, ubicado en Iglesia y construido sobre el río Jáchal, presenta una situación diferente: almacena unos 126 hm³ y se encuentra cerca del 70% de su capacidad.

El deshielo será determinante

Los especialistas advierten que las cifras todavía pueden modificarse. La cantidad de agua que finalmente llegue a los embalses dependerá, entre otros factores, de las temperaturas que se registren durante los meses de verano.

Noviembre marcaría el inicio del aumento más significativo de los caudales, mientras que diciembre y enero serían los meses de mayor aporte por deshielo.

Si las temperaturas se mantienen dentro de parámetros normales, las proyecciones actuales indican que los diques podrían alcanzar su máxima capacidad durante ese período.

Una oportunidad después de años de sequía

La posibilidad de recuperar reservas representa un cambio significativo para la provincia después de una década de bajos aportes hídricos.

Las autoridades remarcan, sin embargo, que una temporada de abundancia no significa que el recurso pueda utilizarse sin planificación. La estrategia apunta a almacenar agua, administrar los caudales y recuperar reservas para afrontar los próximos períodos secos.

Además del abastecimiento para la actividad agrícola, los embalses cumplen un papel fundamental en la generación hidroeléctrica.

Por eso, si las previsiones se cumplen, San Juan podría cerrar un ciclo marcado por la escasez con una imagen que hace años no se repite: sus principales diques recuperando niveles máximos y una mayor disponibilidad de agua para la provincia.

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