SAN JUAN

Tras el fin del acuerdo con Hualilán, Casposo apuesta a producir oro propio y procesar mineral de terceros

La salida de Hualilán del esquema de molienda por encargo obliga a Austral Gold a replantear el futuro de la planta de Casposo, en Calingasta. La compañía continuará trabajando con sus propios recursos y buscará sumar mineral de otros proyectos de la región para aprovechar su infraestructura.

El cierre anticipado del acuerdo entre Casposo y Hualilán abrió un nuevo escenario para la planta de procesamiento ubicada en Calingasta. Desde Austral Gold, empresa vinculada al empresario Eduardo Elsztain, señalaron que mantendrán una estrategia basada en dos líneas de trabajo: avanzar con la producción de mineral propio y, paralelamente, buscar nuevos proyectos que necesiten procesar su material.

La decisión se conoció luego de que Challenger Gold confirmara un cambio en el desarrollo de Hualilán y abandonara el esquema de procesamiento en Casposo que había comenzado a implementar.

Casposo tiene producción asegurada hasta 2032

Desde Austral Gold explicaron que la planta de Calingasta continúa procesando mineral propio correspondiente a recursos que quedaron de la etapa de mayor producción de la mina.

De acuerdo con la compañía, el material disponible permite proyectar aproximadamente seis años de producción, con un horizonte que llega hasta 2032.

En paralelo, la empresa mantiene trabajos de exploración destinados a ampliar el conocimiento y potencial de los recursos existentes en el área de Casposo-Manantiales.

En mayo pasado, Austral Gold anunció el comienzo de una campaña de perforación de unos 8.500 metros. Los trabajos están orientados a convertir recursos, explorar sectores cercanos a la mina y buscar nuevos objetivos mineralizados.

La planta busca nuevos clientes

El segundo eje de la estrategia tomó especial importancia tras la salida de Hualilán.

Según explicaron desde Austral Gold, la compañía analiza propuestas provenientes de distintos proyectos que podrían utilizar las instalaciones de Casposo para procesar su mineral.

La apuesta apunta a aprovechar una infraestructura que ya está instalada y que puede representar una ventaja para emprendimientos mineros pequeños y medianos que no cuentan con una planta propia.

En ese sentido, la empresa busca avanzar en la transformación de Casposo en un hub regional de procesamiento, de manera que la operación no dependa exclusivamente del mineral extraído de su propia mina.

El acuerdo con Hualilán llegó a su fin

El vínculo entre ambas operaciones había comenzado a fines de 2024, cuando Challenger Gold y Casposo Argentina Mining, subsidiaria de Austral Gold, firmaron un acuerdo para procesar hasta 150.000 toneladas de mineral por año durante tres años.

El convenio contemplaba un total de 450.000 toneladas. Incluso permitió que Hualilán realizara en junio su primera producción de doré, una aleación de oro y plata.

En aquella oportunidad se obtuvieron aproximadamente 500 onzas de oro y 6.000 de plata a partir de unas 15.000 toneladas de mineral trasladadas desde Ullum hasta Calingasta.

Sin embargo, el acuerdo terminó antes de alcanzar los volúmenes previstos originalmente.

Hualilán prepara su propia planta

Challenger Gold anunció que llevará adelante una transición de cuatro meses, período durante el cual almacenará mineral y analizará diferentes alternativas comerciales.

Entre las opciones planteadas aparece la posibilidad de modificar el esquema anterior y avanzar con una operación de compra de mineral por parte de Casposo. Bajo esa modalidad, Austral Gold adquiriría el material y asumiría el costo de trasladarlo desde Ullum hasta Calingasta.

La empresa todavía no confirmó si aceptará esa propuesta.

Al mismo tiempo, Hualilán decidió concentrarse en el desarrollo de una planta de procesamiento propia en Ullum. El cronograma preliminar contempla comenzar la construcción entre fines de 2027 y principios de 2028, con la intención de iniciar la producción durante los primeros meses de 2029.

Así, ambas operaciones comienzan a tomar caminos diferentes. Hualilán apunta a contar con infraestructura propia, mientras Casposo busca fortalecer su producción y captar mineral de otros proyectos.

El vínculo empresarial entre Casposo y Hualilán

La relación entre ambas compañías tiene además un componente empresarial particular. Casposo es operada por Austral Gold, vinculada a Eduardo Elsztain, quien también posee participación accionaria en Challenger Gold, la empresa que desarrolla Hualilán.

Elsztain tuvo un rol importante en la etapa inicial de Challenger, ya que aportó financiamiento para que Hualilán pudiera comenzar a producir oro mediante el uso de infraestructura de Casposo.

En los últimos días también hubo cambios en la conducción de Challenger Gold. Peter Marrone, empresario con trayectoria en la industria minera y vinculado a la creación de Gualcamayo en Jáchal durante su etapa en Yamana Gold, fue designado presidente no ejecutivo de la compañía.

Ese puesto era ocupado anteriormente por Elsztain, quien ahora permanece como director no ejecutivo.

El cambio de autoridades se produjo pocos días antes de que Challenger anunciara oficialmente el giro en la estrategia de Hualilán. Sin embargo, ninguna de las empresas vinculó públicamente ambas situaciones ni habló de una disputa entre sus accionistas.

Lo concreto es que el mapa minero cambió: Hualilán avanzará hacia una planta propia en Ullum, mientras Casposo buscará consolidar su infraestructura de Calingasta como una alternativa para procesar mineral propio y de otros emprendimientos de la región.

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