RELATOS | Denunciaron la violacion y asesinato de su hija… pero el crimen terminó apuntando contra sus propios padres
Yurimaguas, Loreto, Perú. Una niña de 11 años fue víctima de violencia sexual y asesinada durante la madrugada del 28 de febrero de 2017. Lo que comenzó como una investigación por el brutal crimen de una menor dentro de su propia casa terminó con sus padres sentados en el banquillo de los acusados. Seis años después, el padre recibió cadena perpetua y la madre fue condenada a 28 años y 4 meses de prisión.
Una madrugada que conmocionó a Yurimaguas
El caso ocurrió en Yurimaguas, ciudad ubicada en la provincia de Alto Amazonas, región Loreto, en Perú.
Era la madrugada del 28 de febrero de 2017 cuando la vida de una niña de apenas 11 años terminó de manera brutal dentro de la vivienda familiar.
La menor fue víctima de violencia sexual y posteriormente asesinada.
Por tratarse de una víctima menor de edad, la Justicia peruana protegió su identidad y en los documentos oficiales aparece identificada con las iniciales C.C.S.C.
Algunas publicaciones periodísticas de la época la mencionaron como Celene, pero no existe una confirmación oficial suficiente para publicar su nombre completo.
El crimen dentro de la propia familia
Desde el comienzo, los investigadores pusieron la mirada sobre el círculo más cercano de la niña.
El principal sospechoso fue su padre, Richard Jesús Sandoval Leandro.
En marzo de 2017, Sandoval fue enviado a prisión preventiva mientras avanzaba la investigación.
La acusación sostenía que había violado sexualmente y asesinado a su propia hija.
El hombre negó haber cometido el crimen y sostuvo su inocencia durante el proceso.
Pero la investigación continuó avanzando.

Una investigación que se prolongó durante años
En diciembre de 2017, la Sala Penal de Apelaciones modificó la situación procesal de Sandoval y ordenó que afrontara el proceso bajo comparecencia restringida.
El acusado salió del penal.
Sin embargo, su libertad duró apenas unos instantes: volvió a ser detenido por una requisitoria judicial vinculada a otra investigación por usurpación.
Mientras tanto, el caso de la niña continuaba sin una resolución definitiva.
Yurimaguas seguía esperando respuestas.
La madre también quedó bajo investigación
Con el avance del expediente, la madre de la menor, Irene Comitivo Villacorta, también quedó involucrada en la causa.
La Fiscalía le atribuyó responsabilidad por parricidio mediante omisión impropia.
La acusación sostenía que, por su posición como madre y garante de la protección de la niña, tenía un deber jurídico de actuar y protegerla.
La Justicia terminó considerando que su conducta tenía responsabilidad penal en el resultado.

Pasaron 2017, 2018 y 2019
El crimen había ocurrido en febrero de 2017.
Pero la sentencia todavía estaba lejos.
Durante 2018 surgieron cuestionamientos públicos por la demora de la investigación. El caso había generado conmoción a nivel local, regional y nacional, pero todavía no había responsables condenados.
Finalmente, el 31 de diciembre de 2019, la Fiscalía presentó la acusación contra ambos padres.
Para Richard Jesús Sandoval Leandro solicitó cadena perpetua.
Para Irene Comitivo Villacorta pidió 28 años y 4 meses de prisión.
Pero todavía faltaba una instancia fundamental:
el juicio oral.
El juicio comenzó casi cinco años después del crimen
El 23 de marzo de 2022 comenzó el juicio oral correspondiente al expediente 41-2017-SP-PE-01.
El proceso estuvo a cargo del Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de San Martín, integrado por los jueces:
- Marco Antonio Tipiani Valera
- Carlos Enrique Vásquez Torres, director de debates
- Amstron James Delgado Huamán
Durante el proceso se analizaron las pruebas reunidas durante la investigación y las responsabilidades atribuidas a cada uno de los acusados.
Habían pasado casi cinco años desde aquella madrugada en Yurimaguas.
El día de la sentencia
El 5 de enero de 2023, finalmente llegó la decisión.
El Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de San Martín condenó a Richard Jesús Sandoval Leandro a cadena perpetua por los delitos de violación sexual de menor de edad y parricidio en agravio de su hija.
La Justicia lo consideró autor de los hechos.
Pero la sentencia también alcanzó a la madre.
Irene Comitivo Villacorta fue condenada a 28 años y 4 meses de prisión por parricidio mediante omisión impropia.
Además, el tribunal estableció una reparación civil de 10.000 soles, que debía ser abonada a favor del Centro de Emergencia Mujer de Alto Amazonas.
La condena todavía no era definitiva
Había una particularidad procesal.
Los acusados habían llegado al juicio en libertad.
Por ese motivo, el tribunal dispuso suspender la ejecución provisional de las condenas hasta que la sentencia fuera impugnada y confirmada por la instancia superior.
Mientras tanto, se establecieron reglas de conducta.
Es decir, la sentencia de enero de 2023 representaba una condena de primera instancia y todavía podía ser revisada por una instancia superior.
Casi seis años para llegar a una sentencia
Entre el crimen ocurrido el 28 de febrero de 2017 y la condena dictada el 5 de enero de 2023 transcurrieron casi seis años.
Seis años desde aquella madrugada en Yurimaguas, Loreto, Perú, hasta que un tribunal estableció responsabilidades penales.
La víctima tenía solamente 11 años.
Su identidad permanece protegida por la Justicia.
En el expediente aparece como C.C.S.C.
Y aunque algunos medios de la época la identificaron como Celene, su nombre completo no fue difundido oficialmente por las autoridades judiciales.
Lo que sí quedó establecido judicialmente fue el desenlace del proceso:
el padre, condenado a cadena perpetua; la madre, a 28 años y 4 meses.
Un crimen ocurrido dentro de una vivienda familiar.
Una investigación que se extendió durante años.
Y una pregunta que atravesó todo el caso:
¿Cómo pudo una niña de 11 años quedar desprotegida dentro de su propio hogar?

