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Colombia, en alerta máxima tras un terremoto de 7,4: hay al menos 132 muertos y 570 heridos

El fuerte sismo tuvo epicentro en Chocó y provocó graves daños en viviendas, edificios y rutas del occidente y centro del país. Las autoridades declararon el desastre nacional y continúan las tareas de búsqueda entre los escombros.

Colombia atraviesa una de las emergencias más graves de los últimos tiempos luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país durante la mañana del lunes. El sismo dejó, hasta el momento, al menos 132 personas fallecidas y 570 heridas, además de importantes daños materiales.

El epicentro se ubicó en Chocó, aunque el movimiento se sintió con fuerza en distintas ciudades, entre ellas Cali, Pereira y Manizales. La intensidad del terremoto provocó derrumbes y el colapso de numerosas estructuras, mientras los equipos de rescate trabajan para localizar a personas que podrían permanecer atrapadas.

El Servicio Geológico informó que continúan registrándose réplicas en las zonas afectadas, por lo que las autoridades mantienen las recomendaciones de seguridad y piden a la población evitar el ingreso a edificios que presenten daños.

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres desplegó maquinaria, rescatistas y personal especializado en los lugares más afectados. Debido a la magnitud de la tragedia, las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría aumentar a medida que avanzan las tareas de búsqueda.

Graves daños en viviendas y edificios

Los primeros relevamientos realizados después del terremoto permitieron determinar que al menos 37 viviendas quedaron completamente destruidas, mientras que otras **1.500 sufrieron diferentes niveles de daños.

A esto se suma el impacto sobre la actividad comercial: alrededor de 61 estructuras comerciales registraron derrumbes parciales o totales. Los daños también generaron interrupciones en el suministro de electricidad y otros servicios esenciales.

La infraestructura sanitaria también resultó afectada. En Cali, parte de las instalaciones del Hospital Universitario del Valle sufrió daños, lo que llevó a las autoridades a disponer el desalojo preventivo de siete centros de salud.

La situación obligó a reorganizar la atención médica y trasladar pacientes, incluidos aquellos internados en unidades de cuidados intensivos, hacia sectores considerados seguros.

Ante la magnitud de los daños, el Gobierno colombiano decidió declarar el desastre nacional, una medida que permite concentrar recursos y acelerar la asistencia en las zonas más perjudicadas.

Aeropuertos cerrados y medidas de emergencia

El terremoto también afectó el sistema de transporte aéreo. La Aeronáutica Civil ordenó suspender las operaciones en siete aeropuertos para realizar inspecciones y determinar si las pistas y las instalaciones presentan daños que puedan representar un riesgo.

Entre los aeropuertos alcanzados por la medida se encuentran los de Cali, Pereira, Manizales y Quibdó. En el caso del aeropuerto Matecaña de Pereira, se detectaron daños estructurales que obligaron a reforzar las tareas de evaluación.

En Cali, las autoridades adoptaron medidas adicionales para mantener el orden público. El alcalde estableció un toque de queda nocturno, con el objetivo de facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y prevenir posibles incidentes durante la noche.

Mientras tanto, el presidente colombiano suspendió sus actividades oficiales y se puso al frente del Puesto de Mando Unificado, acompañado por integrantes de su gabinete.

El Gobierno también anunció el envío de recursos destinados a asistir a más de 1.400 familias afectadas por el terremoto.

Refuerzan la búsqueda de sobrevivientes

La emergencia movilizó a equipos de distintas partes del país. Desde Bogotá y Barranquilla fueron enviados grupos de bomberos voluntarios y brigadas especializadas para colaborar con las tareas de rescate.

La prioridad de los equipos es remover los escombros y localizar a posibles sobrevivientes, mientras continúan las evaluaciones sobre el estado de las estructuras.

Organismos internacionales estimaron que las pérdidas económicas ocasionadas por el desastre ya superarían los 600 millones de dólares. Al mismo tiempo, comenzaron las gestiones para coordinar el envío de ayuda humanitaria.

Las brigadas de Defensa Civil continúan trabajando en los sectores considerados críticos, mientras la población permanece bajo alerta máxima debido a las réplicas y al riesgo de nuevos desprendimientos o derrumbes.

En resumen

  • 132 personas murieron y unas 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7,4.
  • 37 viviendas quedaron destruidas y alrededor de 1.500 sufrieron daños.
  • Varias estructuras comerciales, hospitales, rutas y aeropuertos también fueron afectados.
  • El Gobierno declaró el desastre nacional y desplegó recursos para asistir a las zonas afectadas.
  • Los equipos de emergencia continúan trabajando entre los escombros en busca de sobrevivientes.

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